martes, 16 de diciembre de 2014

Apocalíptico

Crujía la tierra y el cielo ardía.
Entre las llamas se alzaban chispas congeladas.
La Tierra rugía y el Sol se burlaba.
Las raíces del suelo luchaban atrapadas
girando en remolinos de sal y agua.

Los mares se teñían de negro y los ríos se paralizaban,
el constante fluir acabó ahogado en sus propias aguas.

Perennes y caducas las hojas se agitaban.
El dios de los cielos de lejos observaba
la desdicha humana de los seres sin alma.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Mi mayor pasión



Sin embargo, mi mayor pasión no es un verbo ni ninguna idea abstracta,
no es un sueño concebido ni ninguna afición o interés conmovedor.

Mi mayor pasión eres tú.
Alguien material que supera cualquier creencia y transforma ideas en realidad.
Alguien con el alma clara y el corazón puro,
de sonrisa resplandeciente y de mente inquieta, viva y dicharachera.

Guía y luz. 

Mi mayor pasión no es ningún arte y, a la vez, 
Él es la poesía hecha carne,
de voz suave y mirada vibrante,
sorprende por su energía y amor desbordante.

Mi mayor pasión es recompensar su gran Don.
Ser su acompañante en nuestro caminar firme e incesante.


Esa es mi mayor pasión, ser la amante de su corazón.


- 16 -

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Mi pasión

Me considero una persona apasionada.
Pero mi pasión no es una, son varias.

He tenido tantas a lo largo del tiempo
que nunca me he decantado por una en concreto.

Esto, quizás, me haya llevado a ser mediocre en todas
y virtuosa o experta en ninguna de ellas.

Hay personas que consiguen concentrar toda su energía y atención en una cosa,
claramente, yo no soy de esas personas. ¿Por qué rechazar pues las demás aficiones que captan mi interés?
¿Por qué cerrar las puertas a actividades que, además de hacerme sentir viva, me provocan placer?

Sí. Quizás mi sino sea tocar todos los palos sin llegar a aferrarme por completo a ninguno de ellos.
A encontrar mi poética libertad en ese desprendimiento.

Pero ¿sabes la verdad? Me da igual. En mi pura mediocridad encuentro el goce.
Es así, disfrutando de tantas pasiones, como consigo hacer volar mi cabeza sin temores.

Aunque no consiga destacar, ni ser una profesional, aunque nunca llegue a ser una artista, pintora, fotógrafa, pianista o escritora. Mi libertad vale más.

Lo único que espero es no perder nunca las ganas de sostener en mis manos una cámara, de sacar unas rápidas instantáneas, disfrutar de la belleza exuberante que me proporcionan tantos y tantos lugares, saborear esas expresiones faciales que tanto dan por pensar, seguir sintiendo ese impulso que me incita a escribir mis sentimientos y reflexiones sobre un folio hambriento de ideas, aunque sean descabelladas o carentes de sentido alguno, de volverme a fijar en atardeceres y sentir la lluvia como un regalo del cielo acontecido por primera vez; de besar, abrazar y bailar como una loca, sin importar quién mire, de gritar y tener millones de orgasmos caídos precipitados en carcajadas descomunales, de no dejar de tocar al piano alguna canción del pasado y rodearme siempre de la gente que de verdad me sabe amar y apreciar. No precisamente por mi ignorancia, que bien es mucha, sino por mis facultades personales que deberé tener alguna.

Claro que tengo sueños y aspiraciones y no puedo poner la mano en el fuego por lo que haré en un futuro pero lo que sí sé es que me declaro una devota aficionada, una fiel y acérrima apasionada del arte en sus múltiples variantes. Ya sea arte mediocre o singular, trascendente o insignificante, de colór púrpura o grisáceo... Mi única pretensión es esperar que de mí, el arte nunca se aparte.

Como algún día leí "la vida sin arte sería un error". Pues, queridos aficionados como yo, pongamos más atención a nuestro arte. Que sí, que no somos Picassos ni Beethovens, pero todos, aunque ni supiéramos de pequeños pintar una 'o', todos tenemos algo de arte en nuestro interior.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Perdurará

No te olvides.
No me olvido.

Por muchos inviernos que pasen,
por muchas historias que se interpongan.

Entre una multitud o entre el más puro aislamiento.
Entre la libertad y el encierro.

No lo dejes. No me dejes.
En nuestro abandono se alzará la alianza.

En cada bajada, ausencia o incongruencia,
de cada desánimo, flaqueza o aspereza.

Resurgiremos.

Creando una pirámide con la unión de nuestros brazos.
Encontrando la dicha engendrada en nuestros labios.

Dejando a un lado lo predestinado,
para ahondar en lo más sagrado.

Volcarnos en nuestro milagro cotidiano bien ganado.
Y poder así, superarnos.


viernes, 24 de octubre de 2014

Renacer



Algo me dice que tengo que morir para nacer,
que tengo que perderme pare encontrarme.
Navegar a contracorriente, viajar enfrentándome al viento, hundirme en alta mar.
Disfrutar de un campo de flores cuando se ha apreciado antes la llanura inerte.
Mirar hacia delante.

Algo me dice que tengo que transformarme, renovar de piel y sanar.
Sentir el frío de una cascada helada clavándose en mi cara,
rompiendo su fuerza contra mi espalda.
Algo me dice que debo aprender a amar y no pensar.
A expresar lo que no puedo llegar a explicar y dejarme llevar.






Necesito despertar, encontrarte a ti en mí. Reposar y Vivir.
Plantar abrazos y sonrisas.
Conectar con la corriente de mi alma que enciende tu luz
y traza esa energía que no es necesario ver para sentirla.

Escuchar los latidos de un corazón que sigue vivo,
que despierta de un estado de somnolencia,
se acelera y pide a gritos ser oído.

Culminar las ganas que espontáneamente te abrasan y te guían.






Cumplir con lo más profundo y sagrado de tu ser,
con las raíces que marcan tus pies,
con las alas que se despliegan a un mundo nuevo.

Déjame escucharte y sentirte. Permíteme liberarte.
Despréndete de todo, camina con lo puesto,
y con lo más sincero, siéntete libre. Coge impulso.

Desnúdate
y con tu alma desnuda,
preparémonos para volar.


jueves, 16 de octubre de 2014

Con quien despertar...

Tú, tú y tú.


Eres tú con quien me quiero ir a dormir y a levantar todos los días.
Al último a quien quiero tocar y al primero a quien ver y besar.
A darte las buenas noches con mis labios
y los buenos días con mi sonrisa y mis manos.

Quiero dormir contigo, trasnochar contigo, madrugar contigo
o hacer que se nos peguen las sábanas, pero contigo.

No quiero desperdiciar ni un día más
que lo primero que vean mis ojos no sea
tu cara recién levantada o aún adormilada.
No hay mejor despertar.

Mi cuerpo también se niega a dormirse
si no te tengo abrazado a mi espalda.
He probado el paraíso y estoy atrapada.

Porque ya cualquier cosa como el soñar
me parece un sinsentido si no te puedo tocar.
He probado el paraíso y me declaro fan.
Fan de ti y del amor que me das.

Quiero vivirlo.
Lo quiero siempre y ya.
¿Por qué aguantar más?
Quiero vivir contigo,
hacerlo y dejar de decirlo.

Pero lo quiero ya.

martes, 14 de octubre de 2014

Niñas inquietas


Me gustan las niñas salvajes, niñas traviesas a las que les da igual ensuciarse.
Niñas aventureras, espontáneas e ingenuas que corretean por las aceras.
Niñas que atraviesan verdes campos, grises llanuras y amarillos prados.

Niñas que hacen crujir las hojas bajo sus pies, emanando vida allá por donde pisan.
Niñas que revolotean, que extienden sus brazos, alzan la cabeza y vuelan.
Niñas que se dejan mecer por el viento y atraviesan los valles con veloz movimiento.

Niñas bellas por naturaleza, que no intentan desenredar sus despeinadas melenas,
que visten de forma desaliñada y sencilla, y no les afecta.
Que lo único que les importa es estar cómodas para sus carreras.

Niñas que están preparadas para la batalla.
Sucias, desenfadadas, ingeniosas y lanzadas.
Niñas que gritan, saltan, se escurren y dan patadas.
Que dan la frente y, si lo quieren, también la espalda.

Niñas con rubor en las mejillas y mil y una sonrisas.
Niñas que son guapas sin aparencias ni dobles caras.
Niñas atrevidas, que viven el momento y son pura energía.
Niñas que alegran la vida con su inofensiva picardía... 




martes, 30 de septiembre de 2014

Arte

El arte no sólo está en las academias de bellas artes.
Ni exclusivamente en la persona que triunfa o el muerto de hambre.
El arte no es sólo una pintura, una pieza musical o una obra teatral.
Artista no es sólo quien se regodea con gente "antisistema",
se deleita sosteniendo un pincel sobre un lienzo o con el punteo de algún instrumento.

El arte es mucho más. Tan grande que puede abrumar.
Pero suele haber algo característico y compartido por todos los artistas. ¿Qué es?

Crean. Viven por y para el arte. 
El arte como forma de vida. 
El arte como necesidad.
La necesidad de expresar el mundo interior de cada uno. 
La necesidad de expresar todo lo que escapa a lo racional.
El arte no es sólo, simplemente, 
un regalo preciado, preso y liberado,
esclavo de nuestros sentidos incautados.

El arte es complejo. 
El arte es mucho más.
Es todo y es nada.

No es nada que puedas atrapar con los dedos.
Es todo lo que te rodea y deja huella.

                                                          El arte... ¿sabes?

 

El arte somos tú y yo.



domingo, 28 de septiembre de 2014

No a los finales imprevistos

Hoy iba a escribir sobre los artistas hasta que casi sufro un accidente.
Estaba con mi coche en la autovía de vuelta a casa, un domingo a las doce de la mañana. Situada en el medio de tres carriles. Iba normal, como tantas otras veces he recorrido ese mismo trayecto hasta que una mini furgoneta a mi derecha se quiso meter en mi carril. Lógicamente, di un volantazo hacia la izquierda sin darme tiempo a mirar y, por suerte, no tenía a nadie cerca. 
Tampoco me llegué a pasar de carril, giré lo imprescindible para que no me diera.
El corazón se me puso a mil y lo último que pensé fue en pitar.
Cuando el tío se percató de mi presencia regularía y yo aceleré para distanciarme de él.
No hice ningún gesto ni levanté el brazo. Pero por dentro habría deseado cantarle bien las cuarenta.

En fin, yo no soy de atemorizarme por un sustito de mierda pero esta vez lo vi demasiado cerca.
No era la primera vez que me pasaba algo parecido, ni la primera que pienso "¡Ostia, ha estado cerca!"
Recuerdo dos o tres veces más que algún camión o autobús hace el amago (y sin amago) de pasar a mi carril como si no me vieran. Otras dos fueron distintas.
La primera, cuando se me paró/jodió mi primer coche (un golf del 95) en plena autovía y un camión detrás parece que no entendió bien,
aún con las luces de emergencia puestas, que el coche no me tiraba ni podía ir ya a una velocidad normal.
La siguiente fue hace poco cuando derrapé, por primera vez y única, en una rotonda con mi actual ford fiesta
(que también tuve suerte de que no hubiera nadie al lado porque si no, crash asegurado).


Con todo esto quiero decir que me quedé pensando.
Tan absorta en mis pensamientos que casi me paso la última salida a mi ciudad (habiendo como cinco o seis).
Pensé en que poco da igual si en un accidente de tráfico la culpa es tuya o de él.
Poco da igual. Puedes ser todo lo prudente y atento que quieras que como el 'destino' decida ir a por ti, no te salva nadie.
La vida, si se lo propone, puede ser muy perra.
Y tú puedes perderlo todo en una milésima.


Entonces... si todo es tan frágil y fugaz, vivamos.
Vivamos de la mejor forma posible. Sintámonos afortunados. 
Seamos agradecidos y demos TODO lo que tengamos.
Hagamos lo que de verdad nos importe. Intentemos ser felices.

La vida se puede acabar en un suspiro y éso no es lo peor de todo.
Lo peor de todo es que se acaben las vidas de quienes más queremos.
Por favor, sonriamos. Disfrutemos cada día como si fuera el primero en el que despertamos (sin dejarnos de maravillarnos) y, a la vez, disfrutemos como si fuera nuestro último día en la tierra.

Seamos felices y hagamos a los otros un poquito más felices.

En definitiva, nunca dejemos de ver la vida con alegría. Elige tu cristal más vital.


Id con paz,



De parte de una humilde servidora y, por siempre, vuestra dulce y eterna locura.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Encuéntrame

Dime, estoy ahí. 
Bajo el negro que colorea mis pestañas,
sobre el suelo que pisan mis pies.

Dime qué ves 
detrás de mi mirada,
o en cada gesto de mi cara,
sigue mi piel,
al mover cada ligamento
de mis manos
o al alejarme tal vez.

No pronuncies palabra. 
Fíjate.
Descifra mis labios callados.
Quiéreme.

Sin gato encerrado,
sin miedos ni porqués.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Una buena ducha

Hay momentos en los que sólo necesitas una ducha.
Desvestirte, quitarte cada prenda desde los pies a la cabeza.
Contemplarte totalmente desnuda, meterte en la bañera y darle al grifo.

Cerrar los ojos, echar la cabeza atrás y sentir por toda tu piel
el riego desbordante que te limpia, te salpica y te sacude.
Dejar que el agua te empape mientras moja tus sentidos y los recubre.
Cesar de suspirar, aflojar las piernas, destensar la espalda.
Permitir abrir cada poro dejando que el agua purifique nuestra alma.

A veces, lo único que necesitamos es sólo esto.
Y si las cosas son tan sencillas, ¿por qué no somos capaces de limpiarnos antes?




martes, 23 de septiembre de 2014

Tocarte

Hoy, volví a tocarte.
Posé mis manos sobre ti y te sentí.
Regresé a un tiempo atrás donde tú eras algo más.
Me senté donde tantas veces lo había hecho 
y pude comprobar ese sabor intenso que brota
al hacer algo por primera vez, por placer.

Tocarte es un despliegue, un deleite.
Aunque a veces olvide lo que significas.
Pero no olvido lo que provocaste en mí.
Vuelvo a tocarte, posando cada uno de mis dedos 
y revivo sensaciones pasadas y nuevas 
de paz y bienestar, de alivio y sentido. 
Serenidad.

Tú siempre fuiste mi delirio y mi compás.
A veces te quiero fuerte y bravío, violento y destructivo.
Otras, lo que más necesito, es tu lado más delicado, suave y sumiso.
Que emane de tu sonido música celestial,
 que sea capaz de a mis demonios dominar.

Tú eres música y yo tu escucha.
Apaciguas mi cuerpo mientras me agito por dentro.
Eres arte y armonía, yo una espectadora pasiva.
Tú puedes conmigo, yo no sigo tu ritmo.

Pero aún así, disfruto tocándote.
Como aquella vez en los inicios,
como cada vez que escojo un papiro
lleno de signos transformados en jazz.
Para comenzar lo que nunca acaba,
para sentir de nuevo esa magia.

Hoy, sí. Vuelvo a tocarte
para recuperar mi raíz 
y fundirme en ti.



miércoles, 17 de septiembre de 2014

Preludio de lluvia


Seguía lloviendo ahí fuera,
recorría cada gota con la mirada 
a través del cristal humedecido.

Dentro estaba resguardada, al parecer,
porque esas cuatro paredes más que protegerte
me hacían sentir atrapada.

Continuaba absorta mirando la lluvia incesante y su baibén.
Contemplando su belleza y la forma en cómo vestía las calles.
Alimentando la hierba y dulcificando su aroma en mil tonalidades.

Yo seguía junto al cristal, sin querer estar ni afuera ni adentro.
Mientras mis ojos recorrían cada reguero,
tenía la certeza de que en algún momento, 
llegaría el día en que todo cambiaría
y, al fin,
pudiera disfrutar bajo la lluvia.

martes, 16 de septiembre de 2014

Trozos rotos


Era una noche fría y oscura.
Está tumbada en su cama sintiendo cómo sus nervios hacen un nudo en su pecho.
Intenta tranquilizarse mientras se pregunta, ¿dónde estoy?


Parece como si una parte de ella se la hubieran arrebatado.
Se siente confundida y perdida. No mira a través de la ventana, ni siquiera mira al techo.
Trata, sin éxito, de recomponer de nuevo los trozos rotos de su interior e intenta,
de mala gana, transportarse a su mundo muy lejos de donde estaba.


En su cabeza sólo sigue existiendo una pregunta, a la vez que resuenan las voces que la atormentan.
Después de una agotadora lucha con sus emociones, al fin lo consigue, se dice a sí misma:
-"Ya está. Ya pasó. Sé fuerte. Deja de llorar. Es hora de dormir."


miércoles, 10 de septiembre de 2014

La montaña



Lo que más me gusta de la montaña es que sólo existe ella.
Vas ascendiendo alejando de tu mente cualquier pensamiento.
En tu cabeza solo queda un lugar y es admirar.
Admiras los cielos, las laderas, los prados, las cabras, las vacas y hasta la niebla.
Admiras la tierra polvorienta en contraste con la vegetación exhuberante.
Admiras los cientos y cientos de metros traspasados,
la vertiginosa caída que encuentras a solo un vistazo. 


Caminas, y en cada paso encuentras sentido.
En la montaña la vida es algo distinto.
No hay atención más que ocupe su lugar,
ni nada mejor para lo cual, tus ojos enfocar.

Ella es inmensa. Sólo basta con que alces tu cabeza.
Parece inalcanzable y en tu caminar constante
aprendes a ser feliz con nada y todo a tu alcance.
No hay preocupaciones ni vagas distracciones.
El momento es ahora. El presente, cada paso al frente.

Vas con las manos vacías, apretando firmemente.
Y en la espalda cargado con lo suficiente.
Tus piernas te guían y tu corazón te sostiene.
Tu mente, de forma persistente, es lo más fuerte.
No importan las horas, el tiempo, el cansacio o sufrimiento.
Llegar hasta arriba es la mejor medicina.

 
 Lo que daría por ese dolor todos los días.
Seguiré luchando para hacer mis piernas resistentes
y mi corazón valiente.

 Por suerte, la montaña no desaparece.

Allí siempre seguirá en lo más alto, esperándote,
para proporcionarte un bienestar incalculable.

Un espectáculo, para todos tus sentidos, inigualable.


Así sí respiro. Menudo estreno el mío por los de Europa llamados Picos.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Mochilera



A tan sólo unas horas de mi viaje montañero
pienso en la última vez que hice el camino peregrino.

Mientras preparo las maletas recuerdo lo poco que tienes que llevar
cuando vas a pasar el resto de tus días caminando.
Con la única actividad de descubrir y avanzar,
contemplando los lugares por donde te llevan tus pies.

Ellos son los verdaderos protagonistas y dependen de ti.
No son ninguna máquina creada para facilitarte la vida,
son la mejor herramienta para que aprendas a conocerte y a vivir.

Cargamos nuestro día a día con millones de cosas
y en esas experiencias te das cuenta de verdad lo que cuenta.
Vas a llevar contigo lo necesario y nada más.

Tu equipaje en esa travesía, será tu constante compañía.
Cuanto más ligero el peso de tu mochila, mejor continuarás.

¿Por qué no podríamos vivir así el resto del año?
Con lo único imprescindible, soltando todo lo innecesario...


jueves, 28 de agosto de 2014

Apalabrados



Y ahora lo que nos une es un tablero con letras 
en las que escribes palabras insignificantes, carentes de sentido alguno. 
Que navegan libremente de un lado hacia otro, sin rumbo. 
Palabras sin valor. Sin vida. Sin emoción. 
Jugando a conseguir más puntos, competiendo para ser las primeras.
Y da igual si suenan raras, lejanas o que no se entiendan. 
Palabras que nos dieron la vida y ahora nos encarcelan.

No siempre es bueno fiarte de ellas...

miércoles, 27 de agosto de 2014

El chico perfecto


No puedo decir que sea la mejor persona del mundo o el mejor hombre, aunque bien lo diría.
Pero lo que sí puedo contar es que es el mejor compañero de vida. El chico perfecto para mí.
Casa mejor que cualquier traje a medida (aunque la comparación no sea muy fina).
Le debo las gracias por darme el AMOR en mayúsculas y devolverme a la vida. 
Por sacar de mis adentros todo lo que siempre estuvo, por lo que siempre luché y creí.

Ciertos poetas hablan de un amor que existe incluso antes de conocerse. 
A ese amor me refiero yo, porque lo que he vivido todo este año corrobora cualquier deseo, 
pensamiento, fantasía o sueño romántico anterior. 
Tú ya estabas en mí, al igual que yo en ti.

Siempre creí en el amor de verdad, el que se suele tildar “de película”. 
Pero ahora puedo afirmar que la realidad supera con creces cualquier ficción o ensoñación.
Ojalá todo el mundo, aunque fuera en una sola ocasión, pudiera vivir un amor así. 
Puro, real, brillante, ilógico, impetuoso, desbordante, alucinante y tan... gratificante.

De nuevo, sólo puedo dar gracias por un año maravilloso y, sentimentalmente, completo.
Más, pedir al cielo que no paren todos nuestros momentos intensos.




Te quiero.

martes, 26 de agosto de 2014

Locura


























A veces pienso en los locos.
No en esas personas que creen serlo por su falta de responsabilidad o prudencia. Por su forma desbordante de ser o ver la vida.
Sino en aquellas que viven en mundos distintos donde la realidad se transforma y cambia de nombre.
Personas incomprendidas e ignoradas. Personas que se enfrentan a sus propios fantasmas.
Batalleando constantemente con sus propias cabezas. 
¿Cuál es el límite de la locura? ¿Cómo podemos controlar no traspasar a ese mundo?

Dicen que para crear o ser artista tienes que tener algo de loco, como si un poco de locura fuera la base para la creatividad, el aderezo, el impulso o la clave. Responsable de esa fuerza que te acciona a aventurarte y lanzarte.
Yo soy de esas personas que hablan consigo mismas. Y no sé cuánto de cierto habrá en la afirmación "estoy loca". 
Lo que sí sé es que como un día pases esa línea, ya no hay marcha atrás.
En fin, ¿puede que al fin y al cabo todo sea control mental?

Por ahora, me mantengo en el lado de los cuerdos, aunque ya entiendo el porqué algunos escritores acaban confundiéndose.
Y como las frases me encantan, voy a dejar dos que no podrían enmarcar mejor el tema:


"La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca."
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta alemán.

"Todos son locos, pero el que analiza su locura, es llamado filósofo."
Ambrose Bierce (1842-1914) Escritor estadounidense.

 Y de remate final, un último consejo: disfrutemos de la locura sana sin que ello acabe convirtiéndose en nuestro tormento.

lunes, 25 de agosto de 2014

Excesiva felicidad

Puede que la felicidad te corrompa. 
Puede que, contra todo pronóstico, desmorone tus esquemas.
Transforme tu mundo, y entre risas y azucenas, resquebraje tu estabilidad.
Puede que sea capaz de crear un mundo que parezca irreal.

Pero es real y, en ocasiones, hasta puedes pensar que existe demasiada felicidad.


Y en mi mente resurge una pregunta que me inquieta;
¿Estamos preparados para ello? ¿Nos permitimos saborear la felicidad?



viernes, 22 de agosto de 2014

Regreso y reformas: retomando viejos vicios

Siempre me ha hecho gracia cuando se indica en una web "en trámites por reformas", como si se estuviera construyendo o regenerando una casa, 
en pleno proceso arduo de obras.
Pero sí, eso mismo es lo que me planteo hacer yo aquí, una renovación y recuperación.
Retomar un espacio abandonado, olvidado e ignorado. Un espacio que bien puede servir de escape, liberación o huida.
Este espacio no tiene cuatro paredes y, por eso mismo, puede traspasar mundos. Pero mejor no despeguemos los pies del suelo, por ahora.

Este es el plan que me he propuesto: reutilizar mi blog, dotándole de aires nuevos.
Vengo con energías renovadas, cargadita de munición para disparar palabras. Intentando plasmar mi toque irónico-cómico. ¿Pero no os parece a veces la vida una ironía?

Dispongo de repertorio y buenas ganas. Espero que mi cabecita (o mejor dicho cabezota) no me falle y sepa archivar bien las ideas disparatadas que se entrecruzan vagando veloces y solitarias. Y que a veces saltan como misiles lanzados en todas direcciones sin destino aparente.


Si eres nuevo por aquí, bienvenido.
Este es el rincón de una eterna soñadora atrapada en un mundo sin sueños, de una veinteañera que en ocasiones intenta frenar el tiempo. De una mente demasiado inquieta y un corazón sin frenos.
De un espíritu camuflado pero eternamente aventurero. De una chica encadenada en sus propios deseos, pero siempre libre en sus pensamientos.

Y aquí estoy yo, como otra gota minúscula del inmenso océano. Regalándote una parte de lo que siento. Mostrándote una pequeña parte de lo que soy.

Mi intención puede ser sacarte una punzada de cualquier sentimiento, distraerte y poder lograr estirar esos labios que todos tenemos creando una mueca redondeada y alargada llamada sonrisa.
Como todo en la vida es un viaje, te invito a acompañarme.

Otra cosa no, pero agradecida soy un rato. Asique, como despedida de estas excedidas líneas, te doy gracias y, de nuevo, bienvenido a mi torbellino de fantasías, pensamientos e ideas. 
Que sean cuerdas o no, ya lo dejo a tu elección. 

Bienvenido a mi mundo, querido lector.

viernes, 3 de enero de 2014

Mis no propósitos.

Estas navidades es verdad que no he puesto adornos, ni un árbol para decorar.
No venero belenes, ni tengo en mi alcance lucecitas deslumbrantes.
Pero la realidad es que está siendo la navidad más especial, más mágica y romántica, más prometedora y colorida. Más ilusionante.
La vivida con más alegría. Las navidades más sentidas.

Este año, al contrario de los precedentes, no he pensado en propósitos. No he ideado un plan de objetivos a alcanzar. Este año me siento afortunada sin tener que pararme a reflexionar.
No necesito hacer balance para deducir que el 2013 me ha dado todo lo que, sin saberlo, llevaba mucho tiempo ansiando y queriendo. Ha sido, sin duda, un gran año. Un año espectacular.

He aprendido que las mejores cosas llegan solas y que no hay que buscar, sino saber ver y encontrar.
He aprendido que la vida da muchas vueltas y puede sorprenderte cuando menos te lo esperas.
He aprendido que los años no pasan sin sentido y que lo que quiera que sea el motivo, o llámalo destino, te pone las cosas en su momento específico.
Todo tiene su significado recorrido, su camino y su sentido.

Después de más de cuatro años, por fin pude tener mi primer automóvil, que aunque me durara 8 meses, y sus condiciones y estado del coche no fueran ni de lejos las mejores, me sirvió para superar todos los temores de mi escasa e inexistente anterior conducción.
A continuación, después de 3 meses volviendo al pedaleo y convirtiendo la piel de mis manos como la de un lagarto por el frío y viento, apareció, como del cielo, un coche 10 años más nuevo.

Y ya que estamos dejo más momentos del año para recordar: correr por el centro de Madrid con más de 16.000, la ruta de 'El Cerrón' con buenos compañeros y un guía mejor, mis viajes con buena compañía a Cagliari, Malta, Barcelona y más costa catalana, pasar frío en Rascafría, el cañón de Río Lobos con mis amigas, conocer el Norte (Asturias y Cantabria), probar el Surf y repetir (a pesar de no conseguir llegar a buen fin xD), los grandes findes de escapada, el dormir en la intemperie bajo un manto de estrellas, los pantanos, ríos y caminatas, las visitas culturales, monumentos, museos, y más artes, el Circo del Sol, el musical del Rey León, bañarse en el río de Alcalá y en una poza congelada, y acabar, de guinda, viajando por Extremadura y visitando Sevilla que sí es una maravilla. Y sin olvidar a mis dos niños, que llevan conmigo casi tres añitos, Bruno y Darío.

Volviendo atrás, este año no necesito planificar.
Mi meta es vivir el presente sin más y hacer que cada día sea especial.
Vivir sanamente y feliz y conservar lo que realmente me hace estar así.
No quiero propósitos, prefiero una vida repleta de momentos inesperados y preciosos.
Sentir, en cada instante, la pasión, el amor y la ilusión. Esa que parece que perdemos cuando crecemos. Aquella misma que te deja perpleja con la boca abierta.
No perder esa emoción que sientes cuando algo te sorprende.
¡Hagamos que nos duela la cara de tantas carcajadas!

Mi propósito es no dejar de sorprenderme.
Recordar los grandes momentos y rebasarlos con el paso del tiempo.
No dejar de viajar, de descubrir, aprender e inventar.
Seguir teniendo mil y una aventuras y disfrutando de las pequeñas locuras.
No seguir siendo una más, ni dejarse llevar por lo que opinen lo demás.
Confiar y creer, siendo capaz de conocerme cada día más.
Valorar cada segundo y lugar. No parar.

Mantener constante ese motor que me impulsa a la acción. Y permitirme, de vez en cuando, navegar sin control.
Ser un volcán, un huracán.
Y soñar... soñar para cumplir tus sueños.
Vivir por fin en sintonía y feliz.

A este año le pido lo que me ha dado en los últimos 6 meses del 2013.
Le pido volver a bailar, gritar y cantar. A perderme y sentirme fuera de este mundo.
A seguir alucinando sin parar. A llegar a sentir tantas cosas que ni me reconozca.
A sentirme pletórica y quedarme 'flipá'.

Le vuelvo a pedir que me siga dando por muchos años todo esto que me ha descubierto y que ha generado una nueva Esther.
Una Esther que ya existía pero estaba medio dormida. Una Esther que ha vuelto a nacer.
Rompiendo las cadenas que silenciaban sus sueños. Dando alas a sus más íntimos deseos.
Desatando el duelo, alcanzando el cielo. Desplegando la luz que oculta la sombra, brillando sin desvelo.

Y sí, doy gracias, porque esta Esther renovada nunca antes se había sentido más viva y afortunada.
Por todo ello, y aunque me crea incapaz de expresarlo con palabras, me siento agradecida y finalizo, aunque me repita, con la palabra que más se ajusta a mi dicha, de todo corazón, desde mi interior, un sentido y enorme: GRACIAS.

Paz y Amor




- Dulce Locura -