Dime, estoy ahí.
Bajo el negro que colorea mis pestañas,
sobre el suelo que pisan mis pies.
Dime qué ves
detrás de mi mirada,
o en cada gesto de mi cara,
sigue mi piel,
al mover cada ligamento
de mis manos
o al alejarme tal vez.
No pronuncies palabra.
Fíjate.
Descifra mis labios callados.
Quiéreme.
Sin gato encerrado,
sin miedos ni porqués.
Claro, directo... bello!
ResponderEliminarGracias!!
ResponderEliminar