jueves, 28 de agosto de 2014

Apalabrados



Y ahora lo que nos une es un tablero con letras 
en las que escribes palabras insignificantes, carentes de sentido alguno. 
Que navegan libremente de un lado hacia otro, sin rumbo. 
Palabras sin valor. Sin vida. Sin emoción. 
Jugando a conseguir más puntos, competiendo para ser las primeras.
Y da igual si suenan raras, lejanas o que no se entiendan. 
Palabras que nos dieron la vida y ahora nos encarcelan.

No siempre es bueno fiarte de ellas...

miércoles, 27 de agosto de 2014

El chico perfecto


No puedo decir que sea la mejor persona del mundo o el mejor hombre, aunque bien lo diría.
Pero lo que sí puedo contar es que es el mejor compañero de vida. El chico perfecto para mí.
Casa mejor que cualquier traje a medida (aunque la comparación no sea muy fina).
Le debo las gracias por darme el AMOR en mayúsculas y devolverme a la vida. 
Por sacar de mis adentros todo lo que siempre estuvo, por lo que siempre luché y creí.

Ciertos poetas hablan de un amor que existe incluso antes de conocerse. 
A ese amor me refiero yo, porque lo que he vivido todo este año corrobora cualquier deseo, 
pensamiento, fantasía o sueño romántico anterior. 
Tú ya estabas en mí, al igual que yo en ti.

Siempre creí en el amor de verdad, el que se suele tildar “de película”. 
Pero ahora puedo afirmar que la realidad supera con creces cualquier ficción o ensoñación.
Ojalá todo el mundo, aunque fuera en una sola ocasión, pudiera vivir un amor así. 
Puro, real, brillante, ilógico, impetuoso, desbordante, alucinante y tan... gratificante.

De nuevo, sólo puedo dar gracias por un año maravilloso y, sentimentalmente, completo.
Más, pedir al cielo que no paren todos nuestros momentos intensos.




Te quiero.

martes, 26 de agosto de 2014

Locura


























A veces pienso en los locos.
No en esas personas que creen serlo por su falta de responsabilidad o prudencia. Por su forma desbordante de ser o ver la vida.
Sino en aquellas que viven en mundos distintos donde la realidad se transforma y cambia de nombre.
Personas incomprendidas e ignoradas. Personas que se enfrentan a sus propios fantasmas.
Batalleando constantemente con sus propias cabezas. 
¿Cuál es el límite de la locura? ¿Cómo podemos controlar no traspasar a ese mundo?

Dicen que para crear o ser artista tienes que tener algo de loco, como si un poco de locura fuera la base para la creatividad, el aderezo, el impulso o la clave. Responsable de esa fuerza que te acciona a aventurarte y lanzarte.
Yo soy de esas personas que hablan consigo mismas. Y no sé cuánto de cierto habrá en la afirmación "estoy loca". 
Lo que sí sé es que como un día pases esa línea, ya no hay marcha atrás.
En fin, ¿puede que al fin y al cabo todo sea control mental?

Por ahora, me mantengo en el lado de los cuerdos, aunque ya entiendo el porqué algunos escritores acaban confundiéndose.
Y como las frases me encantan, voy a dejar dos que no podrían enmarcar mejor el tema:


"La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca."
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta alemán.

"Todos son locos, pero el que analiza su locura, es llamado filósofo."
Ambrose Bierce (1842-1914) Escritor estadounidense.

 Y de remate final, un último consejo: disfrutemos de la locura sana sin que ello acabe convirtiéndose en nuestro tormento.

lunes, 25 de agosto de 2014

Excesiva felicidad

Puede que la felicidad te corrompa. 
Puede que, contra todo pronóstico, desmorone tus esquemas.
Transforme tu mundo, y entre risas y azucenas, resquebraje tu estabilidad.
Puede que sea capaz de crear un mundo que parezca irreal.

Pero es real y, en ocasiones, hasta puedes pensar que existe demasiada felicidad.


Y en mi mente resurge una pregunta que me inquieta;
¿Estamos preparados para ello? ¿Nos permitimos saborear la felicidad?



viernes, 22 de agosto de 2014

Regreso y reformas: retomando viejos vicios

Siempre me ha hecho gracia cuando se indica en una web "en trámites por reformas", como si se estuviera construyendo o regenerando una casa, 
en pleno proceso arduo de obras.
Pero sí, eso mismo es lo que me planteo hacer yo aquí, una renovación y recuperación.
Retomar un espacio abandonado, olvidado e ignorado. Un espacio que bien puede servir de escape, liberación o huida.
Este espacio no tiene cuatro paredes y, por eso mismo, puede traspasar mundos. Pero mejor no despeguemos los pies del suelo, por ahora.

Este es el plan que me he propuesto: reutilizar mi blog, dotándole de aires nuevos.
Vengo con energías renovadas, cargadita de munición para disparar palabras. Intentando plasmar mi toque irónico-cómico. ¿Pero no os parece a veces la vida una ironía?

Dispongo de repertorio y buenas ganas. Espero que mi cabecita (o mejor dicho cabezota) no me falle y sepa archivar bien las ideas disparatadas que se entrecruzan vagando veloces y solitarias. Y que a veces saltan como misiles lanzados en todas direcciones sin destino aparente.


Si eres nuevo por aquí, bienvenido.
Este es el rincón de una eterna soñadora atrapada en un mundo sin sueños, de una veinteañera que en ocasiones intenta frenar el tiempo. De una mente demasiado inquieta y un corazón sin frenos.
De un espíritu camuflado pero eternamente aventurero. De una chica encadenada en sus propios deseos, pero siempre libre en sus pensamientos.

Y aquí estoy yo, como otra gota minúscula del inmenso océano. Regalándote una parte de lo que siento. Mostrándote una pequeña parte de lo que soy.

Mi intención puede ser sacarte una punzada de cualquier sentimiento, distraerte y poder lograr estirar esos labios que todos tenemos creando una mueca redondeada y alargada llamada sonrisa.
Como todo en la vida es un viaje, te invito a acompañarme.

Otra cosa no, pero agradecida soy un rato. Asique, como despedida de estas excedidas líneas, te doy gracias y, de nuevo, bienvenido a mi torbellino de fantasías, pensamientos e ideas. 
Que sean cuerdas o no, ya lo dejo a tu elección. 

Bienvenido a mi mundo, querido lector.