¿Nunca soñaste con ese complemento ideal?
¿Nunca sentiste, de forma repentina, que la perfección estaba detrás de tu mirada?
Un chispazo, un cortocircuito, una febril paralización, qué se yo...
¿Nunca sentiste, de forma repentina, que la perfección estaba detrás de tu mirada?
Un chispazo, un cortocircuito, una febril paralización, qué se yo...
Ese sentimiento que cambia tu vida porque hace que todo gire en torno a él.
La hierba, las calles, el sol, la lluvia, dejan de tener el mismo significado.
La hierba, las calles, el sol, la lluvia, dejan de tener el mismo significado.
Sientes el crujir de tus pisadas, el rocío resbalándose por las ventanas,
los cristales empañados, la brisa acariciando tu cara, un cosquilleo en tu espalda,
el olor a hierba mojada, observas las miradas lejanas.
los cristales empañados, la brisa acariciando tu cara, un cosquilleo en tu espalda,
el olor a hierba mojada, observas las miradas lejanas.
Los semáforos colorean las calles sofocadas
y el movimiento tenebroso cubre como un manto la atmósfera gris.
y el movimiento tenebroso cubre como un manto la atmósfera gris.
Hay almas apagadas que caminan sin rumbo, otras en cambio desprenden un brillo mudo.
Sonoras bocinas silencian los lloros y las sonrisas.
Huellas, huellas que se pierden en el asfalto difuso.
Pasos, pasos liderados por señales visuales.
Y entonces lo ves, no hay lugar a dudas, sabes que es diferente. Su sola presencia ya le hace distinto.
Desprende un halo mágico y misterioso con una energía poderosa y atrayente.
El escenario se transforma, todo ante ti cambia de posición, de color y de forma.
La realidad se esfuma.
La realidad se esfuma.
Te acercas lentamente hacia él, le miras y disfrutas de ese contacto visual, sonríes...
Sabes perfectamente quién es, y lo que ha venido a buscar.
De repente, la cabeza me da un vuelco y todo empieza a girar...












