jueves, 8 de octubre de 2015

Un mes entre telarañas y sin gastos

Ya se cumplen las cuatro semanas como voluntarios.
Y se nos está haciendo bastante fácil vivir sin gastar.
Con el alojamiento y la comida incluida, más una vida bastante entretenida, no es complicado gastar ni un centavo. Lo bueno de currar tanto es que se te pasan los días volados.

A veces me despierto a plena luz del día (o a pleno cielo encapuchado) y cuando acabo mi jornada ya casi ha caído la noche. Ya se van notando cada vez los días más cortos, y el tiempo menos soleado.
Miedo me da pensar que se va acercando el invierno. Bueno, seamos positivos, por fin podré disfrutar un año bien de la... ¡nieve! A ver cuánto me dura el entusiasmo. Tendré que buscar estrategias para mantener el cuerpo caliente. En verdad, ya he empezado con una y es inflarme de comida cada vez que llega la hora (en los breakfasts, lunchs and dinners). No sé cómo lo hago pero siempre acabo a reventar. Quizás mi cerebro lo asocie como una forma rentable, como si la comida fuera mi sueldo, entonces hay que aprovechar y mantenerse, siempre que suene la flauta, bien alimentado. Y matamos dos  pájaros de un tiro, generando reservas para los días fríos.

El finde pasado salimos a dar un paseo por aquí dentro del colegio y desenfundé mi querida cámara. La mañana se levantó nublada pero quedó bañada de un verdor y rocío que le daba un toque mágico. Encontré un montón de telarañas entre los árboles, las hojas, los arbustos y en cualquier lugar que logres pensar. Pero eran unas telarañas como nunca había visto. Más delicadas, más bonitas, más misteriosas y frágiles. Parecían de cristal. Eran verdaderas obras de arte y no pude evitar disparar y dejarme embriagar por esa belleza. Esos momentos fotográficos no tienen precio.

Dejemos las palabras y dediquémonos a los hechos:










Ah!Y mañana que nos vamos a Scarborough! Por fin saldré de estas "cuatro paredes" después de semanas sin pisar civilización (me refiero a alguna ciudad o pueblo) porque aquí lo que es gente, sobra. Y yo no me acabo de adaptar bien a los grupos grandes, siempre he sido más del tú a tú. Pero bueno, vivir en plan comuna también tiene su gracia. Pues eso, que nos vamos a Scarborough en una visita express, aunque sea de "collecting" trabajando. ¡Que nadie me quite la ilusión! A pesar de que hoy tenga fastidiado el pie derecho y casi ni pueda andar por jugar anoche al fútbol y actuar de portera profesional. Ha sido gracioso eso de llegar tan normal después del partido y a partir de las 3 de la mañana sentir el pie dolorido y ni ser capaz de asentarlo en el suelo. Como que me ha costado horrrores el ir al servicio y ya intentar dormir ni te cuento. Me han tenido que dar una muleta y todo pero la verdad que prefiero arreglármelas sin ella, me siento más cómoda andando a mi modo, aunque sea de una manera ortopédica.

Bueno pues ahora sí que sí, me despido. Ya os iré contando, que aquí tengo para rato.

Sed felices, muchachitos.

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