Estoy disfrutando bien de mi estancia y estoy aprendiendo unas cuantas cosas de mí misma que incluso pueden ser más importantes que todo lo que estoy viendo.
Pero hoy me dedicaré a relatar mis días.
Justo hoy hago cuatro semanas desde que vine. Cuatro semanas conviviendo en un hogar que no es mi casa, con una familia que no es la mía y aguantando lo que una madre solo sabe.
Sé que este no es mi sitio pero estoy bien. Y estoy mucho mejor de lo que estaba antes de venir.
Todo tiene sus pros y sus contras y ser aupair de cuatro niños pequeños las 24 horas no es precisamente una maravilla pero estoy donde ahora mismo tengo que estar y donde yo misma he querido. Estoy en el lugar adecuado para saber mejor lo que necesito.
Bueno, empecemos con mis peripecias irlandesas.
El jueves 21 estuve en Kilkenny con la familia. Me dejaron dos horas para conocer el pueblecillo medieval (Patrimonio de la Humanidad) y me encantó. Me dio tiempo a recorrer lo más importante y dar un paseo por la rivera del río y el castillo. Vi las iglesias, catedrales, tiendecillas, calles... El tiempo sigue siendo el mismo, por desgracia. Y pasé la noche en la casa súper preciosa de los abuelos también granjeros, a las afueras del pueblo. ¡¡Pero menuda maravilla de casas!! Esta me gustó más, también como estaba decorada interiormente.
El sábado 23 quedé con Sandra y vimos la colina de Tara (Hill of Tara; históricamente el asiento de reyes) y Slane que me pareció un pueblo precioso con un castillo en el que organizan grandes conciertos (Foo Fighters, U2...).
Hizo un buen día esta vez y disfrutamos de una buena tarde.
Al día siguiente, domingo, tocaba tour hacia Glendalough y, de nuevo, Kilkenny.
Las Wicklow Mountains es un paraje singular, lleno de encanto. Dimos un paseo viendo el monasterio, cementerio, los dos lagos... muy, muy bonito. Regresamos rápidamente al bus para regresar a Kilkenny donde subí a la torre empinada de la catedral para disfrutar de unas mejores vistas.
El viernes 29 fue el cumple de una de las niñas (cumplía 4) y se celebró al día siguiente con muchos amiguitos. Estuvo divertido. Más tarde, quedé con Sandra para visitar un pueblo cercano y más grande de aquí (Navan) aunque estaba lloviendo. Cenamos y tomamos algo escuchando música en directo en "The Central". Fue un buen rato.
Por úlltimo y no menos importante, el domingo 29 de mayo fuimos a Newgrange, pasaje funerario y yacimiento arqueológico de mi condado (Co. Meath) con incluso más años que las Pirámides de Egipto (más de 5.000 años), donde únicamente entra la luz en el solsticio de invierno por sólo unos 16 minutos. Realizamos la visita guiada y conjunta con Knowth (otras tumbas del estilo).
Al terminar nos dirigimos hacia Drogueda que se puede llamar pequeña ciudad. Lo recorrimos un poquillo y nos tomamos un té típico.
Continuamos parando en la batalla del Boyne por unos instantes y, de camino, pudimos ver la colina de Slane con sus restos de cementerio, torre y monasterio. Otro sitio mítico que me alucinó.
Y así es como acabaron mis cuatro semanas y el mes de mayo. Sin duda, un gran mes.
Deseando continuar, otros tantos, con nuevas aventuras y nuevos hallazgos.












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