Sí, lo sé, este post tenía que haber sido hace semanas, pero como se suele decir, nunca es tarde si la dicha es buena.
Y hablando de cosas buenas, la verdad que, haciendo recuento, el 2011 ha sido bastante bueno.
Un año provechoso del que se puede sacar bastante jugo...
Académicamente hablando, junto con el año anterior, ha sido la época que más he disfrutado en mi vida. Con las clases, las actividades, los profesores, las charlas, los juegos, los debates, las asignaturas, en fin... con todo!! Ha sido una maravillosa experiencia que nunca olvidaré.
Aún recuerdo cuando a principios del curso me dijeron que no tenía plaza (por venir de otra rama de Bachillerato) y que no se podía hacer nada. Estaba destrozada. Mis ilusiones y mi única alternativa propuesta se estaban desquebrajando estrepitosamente... pero con persistencia, voluntad y mucha insistencia, al final lo conseguí. Un mes después, pude entrar en el ciclo superior de Educación Infantil. Todo un milagro.
La alegría que yo obtuve con esa noticia no se puede describir. El sólo hecho de pensar que podría perder otro año y no saber en qué podría encaminar mi vida, era realmente doloroso.
Creo que este inicio fue la clave para que siguiera con esa actitud motivadora, con esas ganas y esa ilusión. Simplemente... mereció la pena. Ya lo he dicho, nunca antes había disfrutado tanto, ni aprendido tanto. Con esas pequeñas dosis de filosofía, moral, psicología, música, movimiento, arte... y esas pinceladas de sensibilidad, amor, entusiasmo, color y vida.
Esos trabajos en equipo, esas dinámicas, esas clases en las que nos enseñaban a tocarnos, a sentirnos, los unos con los otros, a dar la importancia que merece a ese contacto físico olvidado, a valorar los abrazos... Increíble, realmente podría estar hablando sobre esto horas y horas, y siempre me quedaría corta.
Y cuando todo acabó, te sientes plena y satisfecha, pero por otro lado sabes que esos buenos momentos no volverán y los mantendrás para siempre en tu memoria, como un bonito recuerdo que te anima a seguir luchando por tus sueños, a seguir apostando y a no rendirse nunca.
Mis objetivos ahora son el Magisterio de Primaria, y después de este primer cuatrimestre, cada vez tengo más claro de que esto es justo a lo que me quiero dedicar. Aunque haya tenido muchas dudas hace tiempo, sé que mi vocación es ser maestra. Es algo que siempre ha estado en mí, lo único que yo no era consciente al 100% de ello.
Pero para eso te sirve la experiencia, para aprender y para darte cuenta de las cosas.
Continuemos... el 2011 también ha tenido maravillosos viajes, como estar tres días en Londres, una semana en Oporto, otra en Menorca con la familia y otra en Gandía con las amigas. Sobra decir que para mí los viajes significan la libertad y felicidad completa y son una de las cosas mejores que se pueden hacer en la vida.
Ha sido un año en el que he conseguido al fin trabajo, un trabajo cuidando a un niño que para mí significó y significa el mayor premio y la mayor lotería.
Ha sido un año de conciertos, algunos pocos, dados con mi grupo, algo inpensable hace unos años. Yo, que tanto había soñado tiempo atrás con tener un grupo, y eso que ni siquiera se me planteaba por la cabeza la idea de dar conciertos, simplemente me gustaba el hecho de poder compartir la música con otras personas y juntos, disfrutar al máximo de ella.
Un año con sorpresas, emociones, con la obtención del grado online que tanto ansiaba, a pesar de que las personas más cercanas intentaran desmoralizarme diciendo que eso era muy complicado y requería mucho esfuerzo, como si yo no fuera capaz.
Y sí soy capaz, no lo dudaba en ese momento, ni lo dudo ahora.
En fin... en el 2011 he conseguido muchas cosas y ha sido realmente bueno, pero apuesto, con fe sincera, de que el 2012 será aún mejor. Esa es mi apuesta, ese es mi pensar, y esa será mi dedicación y mi logro, el ir cada día superándome a mí misma, el ir mejorando y creciendo espiritual y personalmente.
Manteniendo esa constancia, esa fuerza, esa confianza, ese espíritu de esfuerzo y esa voluntad.
Sonriendo a la vida y compartiendo al mundo lo que llevo dentro.
Para finalizar, voy a resaltar una frase que me dedicó un buen amigo por mi cumpleaños hace casi dos años: "Espero que sigas tan feliz y sigas tan viva como en estos últimos tiempos..."
Y así será. Feliz 2012 para todos.
No esperéis milagros, sino tened la suficiente valentía para, vosotros mismos, lograrlos.
Con mucho amor,
una humilde servidora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario