martes, 26 de abril de 2016

Despedidas



Una mirada que no sonríe,
que grita sin pronunciar palabra.
Unas manos que sólo claman
sostenerte de nuevo y rozar tu alma.

Unos labios que sólo desean
ser tu esclavo, caricias robadas.
Gotas doradas que caen y saltan,
sin aviso aparente desde tus entrañas.

Unos brazos que se envuelven
en el nudo de la vida que deriva
a un futuro que se escurre y encarece,
rebelde, un camino de perfume y espigas.


Allí va, allí viene. Una liebre, una ardilla.
Consentidos sin sentidos, girando las clavijas.
Entre tu casa y la mía. Vienen aires. Salen cierres.
Una puerta sin salida abierta a un mundo enteramente.

Un ciclo que no termina. Un silencio en una esquina.
Dos manos que se miran entre cadenas vestidas
de recuerdos e historias que van navegando solas
entre el olvido vivido de mil noches color rosa.

Una palabra maldita, una canción sin melodía,
un baile estático, un lienzo en blanco,
dos copas de vino entre dos dardos,
ahogando su despedida en un verso derramado.


viernes, 8 de abril de 2016

La mirada del alma


Su mirada habla, su estaticidad calla.
Unos ojos azul cielo inmersos en el océano.

Voluntad de hierro, inmovilidad de acero.
Cuerpo inerte repleto de sonrisas de trueno.

Carcajadas controladas de espasmos involuntarios.
Unos pies que son ambos, el habla y las manos.

Y allí está ella dictando las reglas,
Comunicándose a través de una pizarra de letras.
Hablando con la mirada y enseñando con el alma.
Firmeza y tacto, sensibilidad y fortaleza.

Escuchando sereno a través de los silencios.
Tomando conciencia de las rutinas y del tiempo.
Días, noches y horas que no importan porque ella,
sin saberlo, en cada pequeño gesto, alecciona.
 

lunes, 4 de abril de 2016

Ralentizando el tiempo

Quien me diría que acabaría en un lugar como éste.
Donde el tiempo se para y las rutinas se alargan.
Donde cada hábito parece un milagro, un reto alcanzado.
Un mundo sin control, de movimientos involuntarios.

Una vida llena en la mirada, y a la vez, paralizada.
Una expresión que conmueve a través del mudo habla.
Donde algo tan simple parece el mayor esfuerzo hallado.
Donde los extremos piden ser oídos expresando lo callado.

Comprendiendo sin palabras, derrumbando murallas.
Traspasando el cuerpo para entender a todo el alma.
Superando fronteras y el lenguaje de las lenguas.
Venciendo la vulnerabilidad y la expresión verbal.

Un mundo dependiente destinado a la independencia.
Donde el tiempo se detiene y lo más simple adquiere conciencia.