viernes, 24 de octubre de 2014

Renacer



Algo me dice que tengo que morir para nacer,
que tengo que perderme pare encontrarme.
Navegar a contracorriente, viajar enfrentándome al viento, hundirme en alta mar.
Disfrutar de un campo de flores cuando se ha apreciado antes la llanura inerte.
Mirar hacia delante.

Algo me dice que tengo que transformarme, renovar de piel y sanar.
Sentir el frío de una cascada helada clavándose en mi cara,
rompiendo su fuerza contra mi espalda.
Algo me dice que debo aprender a amar y no pensar.
A expresar lo que no puedo llegar a explicar y dejarme llevar.






Necesito despertar, encontrarte a ti en mí. Reposar y Vivir.
Plantar abrazos y sonrisas.
Conectar con la corriente de mi alma que enciende tu luz
y traza esa energía que no es necesario ver para sentirla.

Escuchar los latidos de un corazón que sigue vivo,
que despierta de un estado de somnolencia,
se acelera y pide a gritos ser oído.

Culminar las ganas que espontáneamente te abrasan y te guían.






Cumplir con lo más profundo y sagrado de tu ser,
con las raíces que marcan tus pies,
con las alas que se despliegan a un mundo nuevo.

Déjame escucharte y sentirte. Permíteme liberarte.
Despréndete de todo, camina con lo puesto,
y con lo más sincero, siéntete libre. Coge impulso.

Desnúdate
y con tu alma desnuda,
preparémonos para volar.


jueves, 16 de octubre de 2014

Con quien despertar...

Tú, tú y tú.


Eres tú con quien me quiero ir a dormir y a levantar todos los días.
Al último a quien quiero tocar y al primero a quien ver y besar.
A darte las buenas noches con mis labios
y los buenos días con mi sonrisa y mis manos.

Quiero dormir contigo, trasnochar contigo, madrugar contigo
o hacer que se nos peguen las sábanas, pero contigo.

No quiero desperdiciar ni un día más
que lo primero que vean mis ojos no sea
tu cara recién levantada o aún adormilada.
No hay mejor despertar.

Mi cuerpo también se niega a dormirse
si no te tengo abrazado a mi espalda.
He probado el paraíso y estoy atrapada.

Porque ya cualquier cosa como el soñar
me parece un sinsentido si no te puedo tocar.
He probado el paraíso y me declaro fan.
Fan de ti y del amor que me das.

Quiero vivirlo.
Lo quiero siempre y ya.
¿Por qué aguantar más?
Quiero vivir contigo,
hacerlo y dejar de decirlo.

Pero lo quiero ya.

martes, 14 de octubre de 2014

Niñas inquietas


Me gustan las niñas salvajes, niñas traviesas a las que les da igual ensuciarse.
Niñas aventureras, espontáneas e ingenuas que corretean por las aceras.
Niñas que atraviesan verdes campos, grises llanuras y amarillos prados.

Niñas que hacen crujir las hojas bajo sus pies, emanando vida allá por donde pisan.
Niñas que revolotean, que extienden sus brazos, alzan la cabeza y vuelan.
Niñas que se dejan mecer por el viento y atraviesan los valles con veloz movimiento.

Niñas bellas por naturaleza, que no intentan desenredar sus despeinadas melenas,
que visten de forma desaliñada y sencilla, y no les afecta.
Que lo único que les importa es estar cómodas para sus carreras.

Niñas que están preparadas para la batalla.
Sucias, desenfadadas, ingeniosas y lanzadas.
Niñas que gritan, saltan, se escurren y dan patadas.
Que dan la frente y, si lo quieren, también la espalda.

Niñas con rubor en las mejillas y mil y una sonrisas.
Niñas que son guapas sin aparencias ni dobles caras.
Niñas atrevidas, que viven el momento y son pura energía.
Niñas que alegran la vida con su inofensiva picardía...